Para el doctor Ibrahim al Jaafari, ministro de Exteriores iraquí, todos los países son objetivo del autodenominado Estado Islámico, el Daesh. Por lo que durante su visita a España la semana pasada pidió a la comunidad internacional que les ayuden a acabar con ellos “antes de que ellos acaben con vosotros”. Tras terminar su discurso en Casa Árabe, donde recordó que “el terrorismo ha estallado en la cara de todo el mundo”, el jefe de la diplomacia iraquí desde 2014 y ex “premier” atendió a las preguntas de LA RAZÓN, acompañado por un séquito de hombres de Bagdad.

-¿Cuándo podrá deshacerse por fin Irak del Estado Islámico?

-No puedo darle una respuesta como si estuviéramos cerrando un acuerdo con una empresa, pero puedo darle predicciones. Mi pronóstico está basado en indicadores internacionales, internos y regionales, ya que puedo decir que Daesh no es sólo una amenaza local, sino regional. Yo estimo, con esos indicadores, que 2017 será el año del final del Daesh en Irak, pero no en el resto del mundo.

-–¿Qué necesita Irak de la comunidad internacional? La semana pasada la OTAN se reunió para tratar este asunto…

-Lo que necesitamos de la comunidad internacional es su presencia como colega y como un equivalente para luchar contra el grupo terrorista Daesh. Necesitamos respaldo militar, respaldo en la seguridad, económico, logístico y tecnológico. Creo y soy consciente por mi propia experiencia personal que la mayoría de las veces nos unimos como consecuencia de las acciones y nos reunificamos por las reacciones. Si por ejemplo tenemos que hablar de los países miembros de la OTAN como Reino Unido, ¿no les ha golpeado el terrorismo recientemente y les han atacado arrolladoramente? Países miembros de la OTAN han sufrido sabotajes y amenazas en sus escuelas, a sus estudiantes, en los aeropuertos, y en sus propias capitales. Tienen que darse cuenta que cuánto más pase el tiempo, la amenaza será mayor. Habrá más víctimas si no se reacciona.

– Usted estudió medicina en Mosul, la ciudad desde la que el Estado Islámico proclamó el “califato” en 2014. ¿Ha vuelto?

-¿Por qué no?

-Me refiero a sí ha ido recientemente, si ha podido comprobar la barbarie que ha hecho el EI en Mosul.

-Sigo muy de cerca los acontecimientos en Mosul, pero no he tenido la oportunidad de visitar la ciudad últimamente. Además, al ser ministro de Exteriores, estoy haciendo un servicio a todo mi país, no sólo para Mosul, sino para todo Irak. Veo que por el momento no tiene sentido ir allí, un lugar que está sufriendo tanto el sabotaje. Aun así, lo que me cuentan mis colegas, ya sean mis antiguos compañeros de Medicina o políticos, diputados.. Lo que me cuentan es que las Fuerzas iraquíes están avanzando, de un barrio a otro. Están haciendo muchos y muy buenos progresos y están ganando batallas. La última reunión que tuve sobre Mosul fue con una diputada de allí, la noche de antes de viajar a Madrid.

-¿Por qué tantos iraquíes se unieron al Estado Islámico en Irak tras su fundación, especialmente suníes?

-Porque vinieron a provincias suníes, con mayorías suníes. Vinieron y tomaron las escuelas… Pero no me haga esta pregunta. La verdadera pregunta es ¿cuánta gente en Mosul, Saladin, Anbar… los rechazaron? Además, es una reacción natural que la gente joven se uniera a ellos. Esas ejecuciones masivas en Mosul… ¿quiénes son las víctimas? Los habitantes de Mosul. Aun así, Mosul no sólo representa a los suníes, porque en las matanzas del Daesh han asesinado a suníes, chíies, yazidíes en Sinyar.

La pregunta no gusta al ministro de Exteriores y comienza a buscar un vídeo en su teléfono móvil. Lo encuentra y me lo enseña. “Estese calmada”, susurra en inglés. Comienzan los cánticos tan característicos. Es una de las grabaciones filmadas por el equipo de propaganda del Estado Islámico: cinco padres deben matar a uno de sus hijos, quienes no se han unido al EI. Uno a uno, les pegan un tiro en la cabeza. Al disparar el primero, cierro los ojos. Da a stop y sentencia: “Esto es Daesh. Ha cerrado los ojos, no lo puede ver. Si usted no puede terminar de ver el vídeo, imagine cómo estas criaturas gobiernan nuestro país. Este es un país de civilizadores”.

-Debido a estas criaturas, ustedes tienen cientos de miles de desplazados internos, han acogido a refugiados sirios… ¿Qué le parece sin embargo, la solidaridad europea?

-Está bien, pero esperamos que la ayuda a Irak llegue a etapas mejores. Hay soporte sobre el terreno, pero buscamos un respaldo mayor que nos ayude en los duros retos a los que nos enfrentamos.

-La semana pasada Irak devolvió 130 cadáveres iraníes de caídos durante la guerra hace 30 años. ¿Cómo están las relaciones bilaterales?

-La relación ha sido siempre espontánea, nunca se ha cortado del todo. Cabe recordar la extensa frontera, de 1.400 kilómetros que compartimos con ellos, además de las fuentes naturales como el agua… Asimismo, el 99% de los iraníes son chiíes que encuentran en la mayoría de las mezquitas sagradas en Irak, muchos vienen a visitar dichos santuarios cada año. Aun así, además de la frontera hay otros factores demográficos, hay un montón de tribus interconectadas a ambos lados. Hay 2 millones de árabes en Irán. Es igual que en cualquier frontera con Arabia Saudí, Siria, no hay que negar esas zonas comunes, de fuentes vitales naturales, de religión, sociales. Hay intereses y amenazas comunes.

via La Razón España