Trump se une a Riad y acusa a Qatar de apoyar el terrorismo

Para echar más leña al fuego en la crisis con Qatar, el presidente estadounidense, Donal Trump, apuntó ayer con el dedo acusador al emirato árabe, confirmando así las acusaciones de ser patrocinador del terrorismo en la región. «Durante mi reciente viaje a Oriente Medio dije que no podía seguir habiendo financiación de la idelogía radical. Y los líderes apuntaron a Qatar. ¡Mira!», señaló ayer Trump en un mensaje en Twitter tras lo que añadió: «Es muy bueno ver que la visita a Arabia Saudí y su encuentro con el rey Salman y los líderes de otros 50 países ya está amortizando. Quizás es el principio del fin del terrorismo», en referencia al boicot de los países árabes a Doha.

Precisamente, esta tensión entre las monarquías del Golfo ha tenido una consecuencia directa en la bolsa qatarí, que ha cedido un 7,2%, pero las pérdidas económicas pueden ir a más. Aunque a corto plazo el país pueda contener la crisis, hay varios sectores económicos que estarían amenazados si se alargan las sanciones. El aeropuerto de Hamad, en la capital qatarí, uno de los más lujosos y grandes del mundo, que compite con las compañías aéreas de sus rivales del Golfo, apareció ayer en el desierto. Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin y Egipto cancelaron ayer la licencia de la compañía estatal Qatar Airways, para poder operar en estos países y sobrevolar su espacio aéreo. Ésta es sólo una de las tantas sanciones mercantiles que afectará la economía del mayor exportador de gas natural del mundo, después de que los poderosos estados suníes de la región rompieran relaciones con su monarca, el jeque Tamim Al Zani

La medida afecta a todos los vuelos de Qatar Airways al oeste, por lo que la compañía ha tenido que cambiar su ruta pasado por el espacio aéreo de Irán y Turquía. El veto también afecta a las aerolíneas emiratíes Etihad, Emirates, Flydubai y Air Arabia, así como a la saudí Saudia y la bahreiní Gulf Air que, han cancelado «indefinidamente» sus operaciones desde el aeropuerto de Doha.

La riqueza generada con la exportación de gas licuado convirtió a la pequeña península del Golfo Pérsico en la nación más rica del mundo, con un ingreso anual per cápita de 130.000 millones de dólares, pero también la más dependiente del exterior, ya que carece de cualquier tipo de materia prima propia. Prácticamente, el 80% de sus productos alimentarios proviene de sus vecinos del Golfo. Tras la decisión árabe de aislar a Qatar por tierra, mar y aire, los qataríes han entrado en estado de pánico y han desvencijado los estantes de productos alimentarios de los supermercados del país por miedo al desabastecimiento. El azúcar, por ejemplo, que es uno de los productos de mayor demanda en el mes de Ramadán y Arabia Saudí y los emiratos han frenado su exportación a Qatar.

Las autoridades saudíes también han revocado la licencia de la televisión qataría Al Yazira y procedieron al cierre de sus oficinas en el reino. Un paso que han seguido los EAU y Egipto, donde se ha bloqueado su señal. El bloqueo económico y político a Qatar podría afectar también al Mundial de 2020, para el que el reino ha invertido cientos de millones en infraestructuras faraónicas. Al verse cuestionada la estabilidad del país, es posible que otros países puedan pedir acoger la competición futbolística.

via La Razón España

junio 6th, 2017 by
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