Kuwait se presentó ayer como la última esperanza para mediar en la peor crisis en el Golfo Pérsico. Así, el ministro de Exteriores kuwaití, el jeque Sabah Al Khalid Al Sabah, anunció ayer que el Gobierno de Qatar está dispuesto a dialogar con sus vecinos árabes para superar la crisis diplomática y acabar con el bloqueo impuesto la semana pasada. Después de días de intensas visitas y reuniones en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Qatar para aliviar la tensión entre los ricos Estados del Golfo, Al Sabah afirmó que Doha está dispuesta a escuchar las preocupaciones de otros países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). «Hay disposición de los hermanos en Qatar para entender la realidad de los problemas y preocupaciones de sus hermanos y prestar atención a los nobles esfuerzos para mejorar la seguridad y la estabilidad», indicó el jefe de la diplomacia kuwaití.

El presidente norteamericano, Donald Trump, se había ofrecido a mediar entre Qatar y las monarquías árabes, pero el pasado viernes endureció su retórica y acusó a Doha de financiar el terrorismo internacional. También ayer, el rey Mohamed VI de Marruecos ofreció la mediación de su país «si las partes lo desean».

Hasta el momento, las autoridades qataríes habían rechazado tajantemente las acusaciones de los países árabes de mantener vínculos y financiar a grupos extremistas y terroristas, y afirmando que se trataba de un «boicot» de sus vecinos, pero ahora parece abierto a la negociación.

De probarse las acusaciones de terrorismo, Qatar podría ser sancionado por el Consejo de Seguridad de la ONU por el incumplimiento con la resolución 1373, que se aprobó por unanimidad poco después de los ataques del 11 de septiembre. «El Estado de Kuwait no abandonará sus esfuerzos y continuará con su buena voluntad para remediar la grieta y encontrar una solución que se ocupará de la raíz de la controversia», apuntó.

El aislamiento económico y político de Qatar ha ahondado las diferencias entre los países vecinos y socios en la región. Se han formado dos frentes a favor y en contra del reino qatarí, lo que podría crear mayor inestabilidad en Oriente Medio, en medio de una guerra civil en Siria, el Yemen y un conflicto sectario en Irak.

En los últimos días se ha visto visto como Turquía, Irán y Rusia se han acercado a Qatar, mientras que al grupo del CCG se ha unido el Gobierno de Jordania y de Chad, que convocó a consultas a su embajador en Doha.

El bloqueo impuesto por tierra, mar y aire a Qatar ha vaciado las tiendas y comercios de Qatar, dejando a la población prácticamente sin artículos de primera necesidad, ya que el emirato depende de las importaciones.

Irán envía alimentos

Para aliviar el desabastecimiento de alimentos, Irán envió ayer a Doha cinco aviones con unas 90 toneladas de alimentos y víveres, principalmente frutas y hortalizas, para minimizar las preocupaciones sobre una posible crisis alimentaria. «Tras las sanciones que han impuesto a Qatar, IranAir ha transportado hasta el momento cinco vuelos con comida y verduras a este país», informó el jefe de prensa de la compañía aérea nacional, Shahrokh Noushabadi. En declaraciones a la agencia informativa Tasnim, el jefe de la Organización de Industrias, Negocio y Comercio, Ali Hemati, explicó que el envío forma parte de un plan para suministrar a Qatar hasta 100 toneladas de comida diaria desde la ciudad iraní de Shiraz.

A pesar de que la semana pasada Doha anunció que expulsaría del emirato a los ciudadanos de los países árabes en discordia, ayer decidió relajar la medida y autorizó a los nacionales de Arabia Saudí, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Egipto residentes permanecer en el país. «En base a sus firmes creencias y principios, Qatar trabaja para evitar conflictos políticos con Estados y gobiernos cuando tiene que ver con su gente», informó en un comunicado el Ministerio del Interior qatarí tras subrayar que «los residentes de las naciones que boicotean tienen plena libertad de permanecer en Qatar».

via La Razón España