El socialismo cae en la irrelevancia

El Partido Socialista (PS) francés intenta digerir la paliza que le han dado los electores en la primera vuelta de las legislativas y que se concretará el próximo domingo. La dirección había investido a 414 candidatos y sólo 65 han logrado sobrevivir al «tsunami» de la República en Marcha. Los socialistas pasarán de controlar la Asamblea con los 292 diputados que salieron de las urnas en 2012 a formar apenas un grupo parlamentario con entre 15 y 40 diputados, según las proyecciones. Una décima parte de lo que representaban hace cinco años.

El ambiente que reina entre sus miembros oscila entre la resignación, la ira o la depresión. Ayer, a las puertas de la sede del partido en la calle Solferino, los periodistas escrutaban la llegada de los miembros del «bureau» nacional que habían sido citados a las once por su primer secretario, Jean-Christophe Cambadélis. Menos de la mitad se tomó la molestia de acudir, y la mayoría intentaba eludir las preguntas, pero otros prefirieron ajustar cuentas.

«No hay confianza ni ganas», comentó el diputado Alexis Bachelay, que fue eliminado la víspera con 9,33%. El antiguo portavoz de la campaña presidencial de Benoît Hamon no se mordió la lengua. «No vamos a pedir la cabeza de Jean-Christophe Cambadelis, porque ya rodó ayer sobre el serrín. Forma parte de esta generación que debe pasar el relevo». El entorno del secretario general no tardó en responder, sugiriéndole que empleara sus energías en ayudar a los pocos socialistas que han logrado calificarse para la segunda vuelta.

La respuesta que dio la antigua ministra Laurence Rossignol cuando le preguntaban por los resultados de su partido es también sintomática de lo que están viviendo: «¿Qué quiere, que me flagele? ¿que me tire al Sena?». Para Gérard Filoche, representante del ala izquierda del partido, esta derrota histórica tiene un responsable, François Hollande: «Hollande ha traicionado a la izquierda», acusó Filoche. «Nos ha hecho perder todo. Durante cinco años, en lugar de hacer una política de izquierdas, ha hecho una política de derechas». Para él, el partido debe deshacerse de «los socialistas a lo Macron, a lo Hollande y a lo Valls».

Mientras, Jean-Luc Mélenchon aspira ahora a arrebatar al Partido Socialista el liderazgo de la izquierda en la Asamblea Nacional, a pesar de que sus resultados también son deceptionantes. El comité electoral de Francia Insumisa ha lanzado una llamada a sus electores para que el domingo voten en la segunda vuelta por sus candidatos, o por los del Partido Comunista y los «críticos» del PS. En resumidas cuentas, «por todos aquellos que se oponen a la Ley del Trabajo, al estado de emergencia y al proyecto autoritario y productivista de Emmanuel Macron». Entre los «criticos» socialistas con la política de Hollande, hay tres calificados para la segunda vuelta, entre ellos, su líder, Christian Paul.

Los socialistas no se juegan sólo su liderazgo en el seno de la izquierda, sino también su supervivencia. La abstención récord, superior al 50%, y la hegemonía de REM van a provocar fuertes pérdidas financieras. Hasta ahora, el PS, junto a Los Republicanos, eran quieren recibían la mayoría de las ayudas públicas. Ambos acaparaban el 69% del total de la ayuda pública. El PS recibió el año pasado 25 millones de euros por sus 398 diputados y senadores.

La cantidad corresponde al número de votos logrados y al número de escaños obtenidos. Según el Ministerio del Interior, los socialistas suman 1.685.808 votos en la primera vuelta, frente a los 7.952.895 en 2012. Un bromista internauta anónimo ha llegado a publicar en una portal inmobiliario un anuncio para poner en venta la sede del partido en pleno centro de París.

via La Razón España

Junio 12th, 2017 by
A %d blogueros les gusta esto: