Más de cien vidas para conservar el poder

Nicolás Maduro ya tiene un nuevo instrumento de control: la Asamblea Nacional Constituyente con 545 electos del chavismo. Era su obsesión para perpetuarse en el poder y no ha reparado en esfuerzos para lograrlo, pese a la cadena de muertos que ha dejado por el camino. En más de 120 días de protestas el balance es desesperanzador, con más de 116 fallecidos y cerca de 2.000 heridos. Otros 5.051 han sido detenidos –96 el domingo, según el Foro Penal–, aunque algunos han sido ya puestos en libertad. Y todo hace prever que estas listas teñidas de sangre y dolor aumentarán día a día.

Porque la oposición no quiere desfallecer pese a lo que ocurrió el domingo. El triunfo de la Constituyente fue sobre todo un golpe moral para los familiares de las víctimas, pero lo quieren ver como un motivo por el que luchar. Por ejemplo, para los padres de Juan Pablo Pernalete es un impulso para seguir adelante. El caso de su hijo ha sido el único que la Fiscalía dio por resuelto: fue asesinado por una bomba lacrimógena que le golpeó el pecho.

«¿Qué cómo amanecimos hoy? Con más fuerza, con ganas de luchar. No podemos dejar que la muerte de nuestro hijo sea en vano. Siempre me preguntan que si la muerte de mi hijo valió la pena, es una pregunta muy difícil para una madre, pero puedo decir que si la muerte de mi hijo contribuye al despertar de la gente, yo podré tener un poco de consuelo en mi corazón», afirmó a LA RAZÓN Elvira Llovera, madre del joven caído el pasado 26 de abril. Por su parte, José Pernalete, el padre, señaló que dedican entre 16 y 18 horas a reunir todos los medios para que se haga justicia. «Anoche fue difícil, pero nosotros amanecimos con las mismas ganas con que salía nuestro hijo a luchar. Fue un valiente que murió por querer un mejor país». El abogado de la familia, Waldemar Núñez, precisó que llevan varios procesos para llevar el caso a instancias internacionales.

Para la gente de a pie, el resultado electoral de casi ocho millones de votos no es motivo de desánimo. Así lo apunta Joffre Aguirre, de 39 años. «Después de este fraude, vale la pena seguir luchando, con este resultado el Gobierno está más solo, más débil, sólo gruñe como un animal herido y dará patadas de ahogado; pero todo lo que haga será para su propia destrucción», asegura.

En los más de 120 días de protestas, un grupo de jóvenes, identificados como «La Resistencia», han hecho frente a los cuerpos de seguridad del Estado. Provistos de escudos, guantes, máscaras… responden a la re presión. Un estudiante identificado como «Libertario» dice que nadie hará cambiar su norte de seguir luchando por Venezuela. «Hay gente con espíritu derrotista, pero nosotros no, acá han muerto muchos de nuestros hermanos y eso no puede quedar así. Más allá de lo que diga la MUD, nuestro deber es con Venezuela. No hay que entregar el país, ésa es nuestra convicción y por eso cada día salimos», destaca.

via La Razón España

julio 31st, 2017 by
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