Antonio Ledezma: «Sólo podemos negociar los términos de la salida de esta narcodictadura»

Ha sido uno de los presos políticos icónicos del chavismo hasta que el mes pasado se fugó de su arresto domiciliario en Caracas. Antonio Ledezma encarna los valores del Premio Sajarov, que ayer recogió en Estrasburgo, donde reclamó un mayor compromiso de los gobiernos democráticos con su país.

–¿Qué significa este premio para la oposición venezolana?

–Es un reconocimiento a la lucha del pueblo venezolano y, al mismo tiempo, un compromiso y una responsabilidad. Es un compromiso con los ideales que siempre defendió Sajarov y su lucha por el progreso y los derechos de los ciudadanos del mundo. Y una responsabilidad porque el premio nos obliga a trabajar con la mayor seriedad por el bienestar de nuestro país. Nos estimula, pero no nos regocija, porque mientras existan torturados, presos políticos y niños y adultos que mueren de hambre y por falta de medicamentos y mientras haya perseguidos por no poder pensar distinto, no podemos estar contentos.

–¿Conocen bien las instituciones europeas la situación en Venezuela?

–Los distintos grupos con los que hemos conversado aquí están al tanto. Además del embargo de armas que la UE ha impuesto a Venezuela, también les hemos pedido que se homologuen en Europa las sanciones de EE UU y Canadá contra funcionarios del régimen de Maduro envueltos en corrupción y narcotráfico. La UE tiene que insistir para que se abra el canal humanitario para las familias que no tienen alimentos ni medicamentos.

–¿Cuál es ahora su estrategia?

–Tenemos que reclamar de la comunidad internacional una mayor presión para que en Venezuela hablemos de un proceso de negociación que defina los términos de la salida de esta narcodictadura y la organización de elecciones realmente libres y transparentes. Eso requiere una reestructuración integral del llamado poder electoral y la presencia de una observación internacional.

–Usted ha criticado las conversaciones entre Gobierno y oposición. ¿Espera algún avance?

–Ese diálogo fue uno de los errores que ha cometido la dirección de la oposición venezolana y nos está costando muy caro. Se ha entregado todas nuestras banderas a cambio de nada. Fue un error táctico involucrarse en un falso diálogo sin condiciones y sin haber exigido previamente que el Gobierno honrara los compromisos que había asumido el año pasado, con la liberación de los presos políticos, el respeto a la separación de poderes, la apertura de un canal humanitario y la celebración de elecciones limpias.

–¿Los venezolanos saldrán de nuevo a la calle contra el Gobierno o han perdido la fe en la oposición?

–La gente concluyó que había sido utilizada indebidamente. Esto es doloroso reconocerlo pero hay que decirlo aunque duela. Un pueblo que tiene profundas convicciones democráticas no se va a dejar vencer por la depresión ni va a perder su ilusión por el futuro. Si al pueblo se le presenta una hoja de ruta confiable y ve que hay una dirección política coherente, que no coloca por encima del interés nacional sus proyectos individuales, la gente volverá a las calles como lo ha hecho durante los últimos 19 años.

via La Razón España

diciembre 13th, 2017 by
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