Fracaso en las urnas

El resultado de las elecciones en Venezuela me produce un sentimiento encontrado. Por un lado, estoy triste al ver que se ha consumado una trampa tras un proceso convocado de manera fraudulenta para legitimar un Gobierno. En este sentido no ha habido sorpresa alguna. Era un resultado esperado. Por otro lado, veo que sí hay razones para ser optimistas porque se manifestó que la verdadera voluntad del país está en no asistir a las convocatorias y no respaldar a un Gobierno ilegítimo. Estas elecciones han dejado claro que Nicolás Maduro no cuenta con el respaldo popular. El régimen fue incapaz de movilizar a su propia maquinaria chavista, algo revelador ya que tradicionalmente el
Socialismo del Siglo XXI ha sido muy efectivo en estas convocatorias. Lo que vimos ayer fueron peticiones desesperadas de llamado a votar porque los electores no salían a los centros electorales. El alto nivel de abstención es una señal de que
nuestro pueblo sí tiene sabiduría y respeto por la democracia. Ésta es una lección que nos debe insuflar optimismo a todos los que queremos una democracia en Venezuela. A nivel interno, lo que haga a partir de ahora la Asamblea Constituyente es algo irrelevante porque es un organismo totalmente ilegítimo. En el plano internacional, la presión puede y debe aumentar. Hay países que han anunciado que no reconocen estas elecciones. Lo que nosotros pedimos ahora es que esos Gobiernos retiren a sus embajadores de Caracas como una manera de aislar al régimen corrupto de Maduro y forzar al Gobierno
venezolano a modificar su ruta para volver de nuevo a la democracia. Está en juego el futuro de los venezolanos. No queremos que Venezuela se convierta en otra Cuba, en un régimen con un partido único y un líder inamovible. Lamentablemente, tras estas elecciones vamos a seguir viendo cómo el éxodo de venezolanos continúa y no es descartable que vaya a más dadas las carencias que existen dentro del país. Los primeros que están saliendo los jóvenes porque se han convencido de que no tienen futuro en esta Venezuela. El pueblo venezolano ha perdido todos sus derechos y ha sido víctima de un robo continuo de los bienes públicos que ha dejado sin medicinas y sin alimentos a una población enorme. El 80% del país está en niveles de pobreza, y el 50% en niveles de pobreza extrema. En este momento, entre 5 y 6 mujeres mueren diariamente de cáncer de mama por falta de tratamiento porque el 70% de las instalaciones hospitalarias están fuera de servicio. Ante este panorama hay que seguir luchando unidos para combatir la dictadura. Se puede volver a activar la calle nuevamente, y cuando eso pase veremos al régimen muy duro en su represión, tal vez más duro de lo que hemos visto hasta ahora. Pero estoy convencido de que los venezolanos sabrán enfrentarse a las adversidades.

via La Razón España

mayo 21st, 2018 by
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