Los 50.000 millones que salvarán a Macri

50.000 millones para «sepultar» el populismo. Un préstamo otorgado por el FMI por la vía rápida para respaldar un modelo económico. Un espaldarazo al Gobierno de Mauricio Macri que «vende» esta dosis de dólares como una victoria. Sin embargo, muchos opinan que pactar con el Fondo supone una derrota, volver a un pasado oscuro con heridas todavía sin cerrar. Ayer, Macri llegó a Canadá para participar en el G-7 y se paseó junto a la directora del FMI, Christine Lagarde, con quien mantuvo una reunión. El encuentro entre ambos cierra en un sentido protocolario el anuncio de la financiación. De hecho, la primera cuota del crédito llegará en la próximas semanas, y alcanzará los 15.000 millones de dólares. La idea es no utilizar más de esa cifra, pero si fuera necesario, esos fondos estarían disponibles.

Manuela una jubilada que cobra el mínimo 7.000 pesos –235 euros– no para de mirar los tomates. En Almagro suena tango de fondo. Calles empedradas y verdulerías que dan color a este barrio porteño. «Me voy a tener que ir al Mercado Central a comprar, pero está muy lejos, no tengo coche, es imposible. Yo no sé nada de las reservas y de economía pero el Fondo siempre jugó sucio con nosotros. Es más, tras el «Corralito» nos abandonó, cortando el grifo, dejándonos a merced de los fondos buitres que olieron la carroña», sentencia. La anciana teme por su futuro y hace bien. El crédito viene acompañado de un plan de ajuste para reducir el déficit público. Eso se traduce en menos obras, y «un tijeretazo» en gasto social. La pregunta es: cómo lidiará el Gobierno con esta situación, a tan solo año y medio de las elecciones presidenciales.

El Gobierno asegura que es el mejor de los acuerdos posibles, con tasas de interés más bajas que las que podrían obtener en otros mercados. «En realidad el Gobierno tiene dinero suficiente en las reservas. No necesitaba ese crédito pero quería dar un mensaje: Argentina no volverá a caer en un impago como el 2001. Al menos durante el Gobierno de Macri. De esta manera esperan cortar la fuga de capitales y que las empresas vuelvan a invertir en el país» explica a LA RAZÓN el analista Ariel Toribio, de la Universidad de la Matanza. Y por ahora funciona porque la bolsa ha subido y el riesgo país disminuido.

En el Caffe Lattente del acomodado barrio de Palermo en Buenos Aires, el café sale a cuatro euros –100 pesos–. Los dulces a cinco euros. «La harina es oro en polvo» dice Techan, la dueña indonesia del local que desde hace tiempo encontró el dorado importando granos de café colombianos. «La verdad no entiendo por qué es tan caro, el país es el granero del mundo pero en el camino hay mucho especulador. Ya sabes la picaresca argentina», comenta. La inflación es «la madre de todas las batallas». «La bestia negra» del Gobierno de Macri que ha intentando por todos los medios frenar la escalada de precios. Un serio problema heredado del último mandato de Kirchner. Sin embargo, y según las nuevas previsiones del Banco Central, la inflación podría rondar el 28%, cinco puntos por encima de lo que predijo el Gobierno. La pasión por el dólar que demuestran los argentinos, y la dependencia de su economía a la divisa verde forman parte del problema. Mientras, el peso sigue devaluándose frente al dólar, lo cual se traduce directamente en inflación. Cuanto más sube el dólar más suben los precios. Además detrás de esta suma hay un claro mensaje por parte del FMI y del Tesoro estadounidense,quien estaría detrás del acuerdo: si se ajustan al modelo tendrán nuestro apoyo. Es también un aviso a navegantes, una señal clara para Venezuela, sin crédito internacional, acorralada por las sanciones. El FMI indica que esta vez no dejará caer a la Argentina, que no le soltará la mano. Que no es el mismo organismo que jugó «al Monopoly» con el continente americano como tablero. Pero en los 90 también premiaba las medidas liberales del ex presidente Carlos Menem que resultó ser «la oveja negra y corrupta».

En cualquier caso, Argentina se está endeudando, tiene un alto difícil público, sufre la fuga de capitales y posee una de las inflaciones más altas del planeta. «Una mezcla explosiva» que puede estallar en cualquier momento. 50.000 millones que taparán «parches» pero que a larga, podrían salir muy caros.

via La Razón España

junio 9th, 2018 by
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