Cuatro anécdotas reveladas en el Juicio de ‘El Chapo’

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El juicio federal contra Joaquín Guzmán Loera, alías El Chapo, cumplió su cuarta semana de testimonios con detalles de embarques de cocaína perdidos y detalles del negocio de tráfico de drogas, proporcionada por el exjefe del cártel colombiano de Norte del Valle, Juan Carlos Ramírez Abadia, socios del cártel y testigos de la ley que estuvieron relacionados con el exlíder del cártel de Sinaloa.

El Chapo se ha declarado inocente, pero si es declarado culpable de tráfico internacional de drogas, conspirar para cometer asesinato, portación de armas y lavado de dinero, podría enfrentar una sentencia de cadena perpetua.

Un capitán perdió una carga de cocaína

Ramírez, quien fija la mirada en su intérprete y los fiscales mientras testifica, dijo que un capitán contratado para mover un barco con droga de Colombia a la costa mexicana, tuvo un problema de consumo de droga y comenzó a alucinar que veía fantasmas y a agentes de la Guardia Costera.

Entró en pánico, pensando que estaba a punto de ser interceptado, y hundió su bote, lleno con 20,000 kilogramos de cocaína.

Buzos trataron de recuperar parte de la cocaína

El hundimiento del barco provocó que Ramírez visitara México para ver el lugar del naufragio en la costa de Acapulco, Guerrero, desde un helicóptero, desde donde no pudo ver nada. “Solo el mar”.

Socios del cártel contrataron a un equipo de buzos, quienes estuvieron un año tratando de recuperar la droga, y a un químico para tratar de salvar la droga que había dañado el agua de mar.

‘Parece que México ha sido invadido’

Antes de que Ramírez comenzara su relación de trabajo con el cártel de Sinaloa, los cárteles movían los embarques de cocaína en aviones privados de Colombia a México. En 1990 entre 12 y 15 aeroplanos llegaron a México en una sola noche.

Pero ese método tuvo problemas: en ocasiones era difícil aterrizar por la neblina y las autoridades estadounidenses comenzaron a notar la cantidad de vuelos de Colombia a México.

El exjefe del cártel ahora encarcelado, Juan José Esparragoza Moreno, El Azul, le dijo a Ramírez –durante una visita a prisión- que había escuchado a un policía federal bromear diciendo: “Hay muchos aviones que vienen a México desde Colombia que los americanos dicen que ”.

En 1991, Ramírez comenzó a mandar cocaína de Colombia a México en barcos.

Los cárteles hicieron un seguimiento de gastos

Pese a su rol como una organización internacional del narcotráfico, el cártel del Valle Norte contaba con reportes detallados de costos asociados con el tráfico de drogas, el jurado vio páginas y páginas de cálculo con el registro de diferentes embarques de droga.

Ramírez declaró un código para el asesinato de un hombre apodado Tatiana, cuyo verdadero nombre era Luis Alfonso Ocampo Fomeque, y que su muerte fue ordenada después de que miembros del cártel que encabezaba su hermano, Víctor Patiño Fomeque, colaborarán con autoridades estadounidenses.

“Es imposible liderar un cártel en Colombia sin violencia”, declaró Ramírez, cuando los fiscales le preguntaron por qué hubo tantos asesinatos.

Un oficial se lastimo la espalda cargando cocaína

El teniente comandante de la Guardia Costera Todd Bagetis, quien una vez ayudó en la incautación de 237 paquetes de cocaína de un submarino, testificó que mientras levantaba algunas de las 55 libras (alrededor de 25 kilos) de cocaína, se lastimó la espalda.

También afirmó que estuvo expuesto a la cocaína “a través del aire y la piel”.

Guzmán, de 61 años, apareció co un atuendo más relajado durante los últimos días del testimonio de su otrora colega Ramírez, cambiando su traje y corbata por una chaqueta y una playera de cuello “V”.

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via Expasión

diciembre 7th, 2018 by
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