La Policía investiga si «predicador del odio» fue el que radicalizó al autor del atentado

Anjem Choudary, un imán radical que en la actualidad cumple condena en Reino Unido, habría sido uno de los que radicalizaron y atrajeron hacia el Estado Islámico (EI) a Jalid Masud, autor del atentado contra el Parlamento británico de esta semana. Según informaciones difundidas por medios locales, Chourady se reunía habitualmente con Masud cuando residían en la localidad de Luton. Masud se mudó en 2009 a esta ciudad al norte de la capital británica, tras vivir cuatro años en Arabia Saudí. Dada la capacidad de influencia del clérigo, al que se atribuye haber incitado a centenares de jóvenes musulmanes para que viajaran a las zonas de combate en Siria e Irak, no es de extrañar que fuera el que radicalizó en un primer momento a Masud, que al ingresar en prisión la última vez por una agresión tras una discusión de corte racista, abrazó con más fuerza el islam radical de la sharía.

Las Fuerzas de Seguridad investigan ésta y otras hipótesis sobre las personas que pudieron influir en el autor del atentado de Londres y, lo que es más importante, de quién podía depender en estos momentos. Su viaje desde Birmingham a Brighton, en donde pasó alojado en un hotel la noche antes de perpetrar la acción criminal, podría estar relacionada, según medios antiterroristas, con la estrategia de recibir las últimas órdenes en un lugar alejado de su residencia habitual, bien por medio de una cabina telefónica o un local público de internet.

En cualquier caso, el mero hecho de que tuviera contactos con Choudary se considera más que suficiente para el inicio de su radicalización ya que el imán es considerado como un individuo con un gran poder de persuasión y un manipulador nato para la formación de futuros yihadistas. Además, no es de los que actúa con prudencia, lo que le ha llevado a la cárcel, y hace algunos años anunció que la «reconquista de Al Andalus» (España) por parte de los musulmanes era cuestión de poco tiempo.

Este individuo ha estado siempre en el punto de mira de las Fuerzas de Seguridad y de la Justicia británica, ya que predicaba un islam lleno de odio y extremismo. Le daba igual el lugar: un parque, la puerta de una mezquita, un centro comercial o una legación diplomática. Armado con su megáfono lanzaba sus mensajes en inglés para que todos se pudieran enterar de lo que predicaba. Entre sus seguidores más tristemente célebres se encuentran, Michael Adebolajo y Michael Adebowale, los dos individuos que asesinaron a machetazos al soldado británico Lee Rigby en Londres en 2013.

Según se recoge en sus biografías publicadas en internet, Choudary es padre de cinco hijos. Se graduó en leyes y llegó a ser presidente de la Sociedad Británica de Abogados Musulmanes. Sus primeros estudios fueron en las facultades de medicina, pero pronto optó por el derecho. Otro «discípulo» que se cita es Brusthom Ziamani, que fue condenado por planear atentados que iban a a ser cometidos en Londres. Según una información difundida por la BBC, uno de los mensajes preferidos de Choudary es el de que «la bandera del islam se izará en Downing Street». Otro, que cuando se implemente la sharía, hasta la Reina «tendrá que ir cubierta, de la cabeza a los pies».

via La Razón España

Marzo 25th, 2017 by
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