¿Podría repetirse el boicot republicano a Trump en alguna otra de sus propuestas? ¿Será la forma en la que el partido frene los delirios del presidente?

–Hay algunas medidas de Trump que gustan mucho a los miembros de su partido como, por ejemplo, el aumento del gasto en defensa o las subvenciones a las empresas. Pero hay otras propuestas, como ha demostrado el «Trumpcare», que no convencen por igual a todos los congresistas. Además de la reforma sanitaria, hay otros asuntos, como la construcción del muro, en la que prefieren guardar silencio porque no hay unanimidad. Parece que la decisión inicial de cerrar filas ante su presidente ha llegado a su fin.

Trump promete una bajada de impuestos, pero ¿cómo podrá llevarla a cabo sin que afecte a la economía estadounidense?

–El presidente espera un crecimiento económico espectacular. Sin embargo, aunque sus previsiones fuesen realistas, es poco probable que este crecimiento compense la bajada de impuestos. Sinceramente, en conjunto, su plan económico para EE UU resulta bastante inverosímil.

¿Sus medidas podrían disparar la deuda nacional?

–Efectivamente. No existe prueba alguna de que la reducción de impuestos lleve necesariamente a un aumento proporcional del gasto, junto con un incremento de los ingresos. De hecho, prueba de ellos son los intentos similares que se han llevado a cabo en el pasado, especialmente durante la presidencia de Reagan, y que resultaron un fracaso estrepitoso.

¿Conseguirá Trump reducir el déficit?

–Aunque eliminase por completo determinados programas (como el medioambiental, el de educación o el de cooperación internacional) tendría verdaderas dificultades para siquiera conseguir una mínima reducción.

*Profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Princeton

via La Razón España