Trump se centra en la reforma fiscal tras sus sucesivos reveses

Donald Trump hizo campaña como si fuera el gran rebelde de Washington. El hombre de negocios que cierra acuerdos sin parar y hace próspera una compañía. Sin embargo, el magnate ha sido incapaz de llevar a buen puerto nada desde que llegó a la Casa Blanca. Los jueces le han tumbado sus dos controvertidos decretos migratorios y hace pocos días tuvo que retirar del Congreso su jaleada propuesta sanitaria porque no tenía ni siquiera los votos suficientes de su propio partido. Por eso ahora Trump se prepara para sacar adelante su reforma de impuestos. Pero lo hace debilitado por sus dos fracasos. La batalla sanitaria ha demostrado que no tiene ni la fuerza ni la capacidad negociadora para ganarse al grupo más conservador dentro del Partido Republicano, conocido como el Caucus de la Libertad.

En los próximos días, el presidente y los republicanos del «establishment» se tendrán que poner de acuerdo sobre qué tipo de cambios quieren hacer en la legislación impositiva, que fue precisamente uno de los grandes obstáculos para sacar adelante la reforma sanitaria. Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes, quiere reducir la tasa de impuestos a las grandes corporaciones del 35% al 20%. En cambio, Trump durante su campaña les prometió una bajada al 15%. Pero eso fue cuando contaba con un billón de dólares que iba a reportar a la Administración su reforma sanitaria. Ahora que está muerta, esta iniciativa estos fondos parecen haberse evaporado.

Aún así, Ryan cuenta con el ajuste de fronteras y aduanas, que le podía dar margen para rebajar a las corporaciones sus compromisos con Hacienda. De esta forma, se impondría un impuesto del 20% a las importaciones, que sería una copia del IVA que otros países tienen que pagar cuando compran productos en EE UU.

Trump llegó a Washington para poner en su sitio al «establishment» y devolver a su lugar a la clase media, arrinconada por la crisis, la globalización y el cambio demográfico. Sin embargo, ha llenado su equipo de millonarios y colocado a su familia en los puestos de responsabilidad clave. Destaca el estratega jefe de la Casa Blanca, Steve Bannon, para el que se creó este cargo, tiene entre 11 y 49 millones de dólares. Pero Las cifras que más destacan son las declaradas por su hija Ivanka, a la que acaba de dar una oficina en la Casa Blanca, y su marido, Jared Kushner. Ambos suman entre 240 y 749 millones de dólares.

via La Razón España

abril 2nd, 2017 by
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