La apisonadora electoral de Merkel

Angela Merkel seguiría siendo canciller de haberse celebrado ayer las elecciones. Así lo demuestra un sondeo publicado por el «Bild» que pronostica para el bloque conservador un 38% de los votos, frente al 24% de su principal rival, el socialdemócrata Martin Schulz. Una constante que se mantiene desde hace meses y que para muchos ya deja claro que las cosas en el ámbito político no cambiarán mucho a partir del 24 de septiembre. Con todo, Merkel –fiel a su carácter y a no dar muestras abiertas de efusividad–, aseguró el fin de semana que «en lo que se refiere a las elecciones, todavía no hay nada decidido». Quizá tenga razón. Como apunta la Prensa alemana, y aunque falte poco más de un mes para la cita, aún pueden pasar muchas cosas en el mundo como para celebrar la victoria. Nadie, tampoco los medios germanos, se atreve a pronosticar qué pasará en Corea del Norte o qué tuit escribirá Trump.

Muchos ya miran al 3 de septiembre cuando se prevé el único duelo televisivo entre Merkel y Schulz. El socialdemócrata es consciente de la fragilidad de su partido en los sondeos y sin embargo, en una entrevista con el canal ZDF, indicó que «seré canciller». Schulz mantiene la esperanza en un triunfo de su partido. «Tengo una buena posibilidad de liderar el próximo Gobierno federal», declaró con optimismo. Asimismo, destacó que los socialdemócratas son los socios minoritarios de la coalición de Merkel en el Gobierno y que el crédito del éxito no debería recaer solo en ella, por lo que se mostró abierto a reeditar la gran coalición de su partido con la Unión Cristianodemócrata siempre y cuando él llegue a canciller. «No tengo nada en contra de una gran coalición bajo mi liderazgo». Mientras Alemania se anota una tasa mínima histórica de desempleo, un presupuesto equilibrado y una economía fuerte, Schulz, de 61 años, enfrenta una dura batalla para derrotar a Merkel en una campaña en la que la canciller no ha dicho ni hecho prácticamente nada en contra de su rival, por lo que no ha surgido ningún gran tema, ninguna línea de fractura.

Cuando medio país sigue de vacaciones y la otra mitad se resiste a la necesidad de volver a la normalidad, las calles ya están inundadas de propaganda electoral y Merkel se lanzó el sábado a la carrera con la promesa del pleno empleo para 2025 y seguir manteniendo el déficit cero. A partir de ahora y hasta la cita electoral, la jefa de Gobierno tiene prácticamente a diario de uno a dos mítines en distintos puntos del país, además de un apretado calendario de entrevistas en las principales cadenas, tanto públicas como privadas, así como para medios alternativos y blogueros.

Merkel no sólo quiere la victoria, sino que también aspira a dejar atrás la gran coalición que ha liderado tanto en la primera legislatura como en la actual. A ser posible, apuntalada de nuevo en el teórico socio natural del bloque conservador, el liberal FDP. No hay nada escrito aunque sí muchos posibles en el aire que podrían cambiar el rumbo de los sondeos. ¿El último? El rechazo por parte de la canciller a la cuota para los coches eléctricos en Europa, propuesta por el SPD. Su argumento fue que implementar ese tipo de objetivos es demasiado complicado. Pero no obstante, solo hay palabras correctas en el lugar correcto. Y mientras la Prensa, a pesar de mítines y de miles de carteles colgados en las farolas, se pregunta si realmente ha comenzado la campaña electoral en Alemania.

via La Razón España

Agosto 13th, 2017 by
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